Los Triángulos de Luz
son uno de los más importantes trabajos de vinculación y de asociación
espiritual y por tanto de servicio, que pueden realizar a nivel interno
un grupo de personas.
¿Qué son los Triángulos de Luz?.
Ante todo son formas geométricas, estructuradas con la sutil materia
del plano mental, siendo sus creadores las conciencias de tres personas,
cuya intención es totalmente impersonal, y cuyo objetivo
está enfocado en convertirse en canales de las más sensibles energías,
orientadas hacia el servicio universal, y por tanto, hacia cualquier
tipo de vida, tangible o sutil, dentro del inconmensurable marco de la
madre naturaleza.
¿Por qué se definen estas estructuras mentales como Triángulos de Luz?.
Si cualquier forma mental está constituida por vibrante energía, y si
la luz es precisamente el resultado o efecto de esta actividad vibrante
que se proyecta y propaga por el espacio con la apariencia de distintos
colores y tonalidades, de igual forma, estos triángulos, por estar
creados con sustancia mental de alto contenido vibrante y magnético, la
luz que proyectan, expresan la alta trascendencia y contenido espiritual
que sus creadores, las tres personas que los constituyen, tratan de
plasmar en los niveles de la realidad o en los ambientes sociales donde
se hace necesario que intervengan y actúen. Este tipo de formas mentales
tienen la capacidad de poseer un gran Poder Invocativo, y de expresar
cualidades altamente magnéticas e incluyentes.
Algunos
de los casos, de los muchos que se pueden presentar para que estos
triángulos actúen, se pueden mencionar, por ejemplo, el de fomentar la
Fraternidad Universal, el de propagar la Paz en el Mundo, el de ayudar
desde los sutiles niveles de la realidad a las víctimas de terremotos,
ayudar a las personas que están sufriendo los desmanes en guerras y
luchas fratricidas que se desarrollan en cualquier parte del mundo, etc.
También se pueden aplicar los Triángulos de Luz en los casos de
sanación, ya sea de forma presencial o a distancia, solicitando
mentalmente la colaboración y ayuda de las otras dos personas, como un
canal más a nuestro servicio, para que nos ayuden en cualquier momento
en que lo creamos oportuno.
Así,
de esta forma, podemos sentirnos respaldados o quizás más seguros en
nuestro trabajo, al saber que podemos siempre que lo necesitemos, contar
con la colaboración de dos personas a las que conocemos y con las que
nos sentimos especialmente identificados por lazos fraternales y
afectivos. En fín, los casos en donde Los Triángulos de Luz pueden ser
útiles no tiene límites, las limitaciones, si las hubiera sería la de
los propios integrantes del triángulo.
Los Triángulos de Luz,
se convierten así, por tanto, en un fiel instrumento para el Servicio
Universal, pudiendo ser utilizados tanto individualmente, por cada uno
de los tres integrantes del triángulo, como conjuntamente por las tres
personas como una unidad grupal. Este trabajo interno, se puede ofrecer a
la Jerarquía Planetaria en aras de la difusión de la Luz y del Amor
hacia todo el Planeta, constituyendo por tanto un perfecto medio por
donde las energías espirituales se pueden transmitir hacia la Humanidad y
hacia los seres de todos los Reinos de la Naturaleza.
¿Qué requisitos son necesarios para hacer y formar parte de un Triángulo de Luz?.
Cualquier persona de Buena Voluntad, cuyas intenciones y objetivos sean
altruistas y estén orientados hacia Valores Trascendentes y
Atemporales, puede realizar éste tipo de Trabajo Interno. Es así de
sencillo.
¿Por qué son tan importantes los Triángulos de Luz?. Porque
todo en la naturaleza funciona de forma trina. En cualquier situación,
en cualquier momento o circunstancia en que nos podamos encontrar,
siempre vamos a descubrir una energía, sea del tipo que sea, etérica,
física, emocional, mental, espiritual, etc., disponible para ser
utilizada por una inteligencia, una conciencia creadora, que va tomar
esa energía y la va a moldear, para darle finalmente el impulso de
cumplimiento, según la intención y objetivos previamente contemplados
por esa entidad creadora, ya sea hacia una persona, un escenario de
violencia o una necesidad espiritual y global.
Casi
todas las antiguas y filosofías y grandes religiones tienen al número
3, como un número mágico y perfecto, como origen del universo y de todo
cuanto existe. En la India, tienen al número 3 vinculado con la
conocida Trimurti, con sus dioses Shiva, Vishnú y Brahma, y en el
Antiguo Egipto con Osiris, Isis y Horus. También el 3 como trinidad lo
encontramos en nuestra tradición judeo-cristiana, con el Dios Padre,
Hijo y Espíritu Santo. Todas estas deidades, expresan de alguna forma lo
que la Sabiduría Antigua ha estado siempre transmitiendo a la
Humanidad, Atma (Voluntad y Poder), Buddhi (Amor y Sabiduría) y Manas (el aspecto Mental e Inteligente), tres aspectos internos que está presente en la naturales y en nuestro interior.
En
el caso de la curación podemos ver la figura presentada al principio
del texto, donde se puede apreciar las asociaciones y vinculaciones de
esta trina asociación.
La
forma mental del triángulo, como todas aquellas formas mentales
generadas y producidas por la Humanidad de forma consciente o
inconsciente, posee una Forma, un Color y un Sonido Internos que
Ocultamente las caracteriza, proporcionándoles una “personalidad”
que con la práctica, va adquiriendo cada vez un mayor poder y
desenvolvimiento, llegando a actuar como una entidad individualizada,
con vida y conciencia propia, y a convertirse en una gran “entidad elemental-espiritual”.
En
éstos difíciles momentos de cambios y conflictos que a todos los
niveles podemos observar, se hace imprescindible y necesario, la urgente
colaboración de personas de Buena Voluntad que con auténtico desinterés
y desapego trabajen desde los más elevados niveles mentales, para crear
consciente e inteligentemente formas de pensamiento dotadas de una gran
capacidad de Amor y de Fraternidad, para poder así mitigar y anular las
energías negativas que alberga el Aura Planetaria.
Para
que esto se haga realidad, hay que efectuar desde el Plano de la Mente
una labor de Alta Alquimia Espiritual, de creación de Imágenes de Pura y
Radiante Luz, fuertemente dinámicas y magnéticas que expresen los
Arquetipos de la Nueva Era, unas formas mentales, que generen la
sublimación y restitución de las formas existentes, caducas y
cristalizadas que inducen a la inercia y a errores ya trascendidos, por
nuevos modelos mentales afines a la realidad actual, como pueden ser los
Triángulos de Luz, unas potentes y dinámicas estructuras mentales que
cumplen con precisión estos requisitos, para colaborar con este
grandioso Proyecto de Regeneración Planetaria.
El Maestro Tibetano, D.K., en uno de sus comentarios, dice, refiriéndose a este tipo de actividad grupal:
Cuando
se le pide al estudiante que haga Triángulos de Luz se le está
solicitando que mediante un acto de voluntad proyecte un Triángulo en
los niveles de luz que él es capaz, lo cual es similar al trabajo de
proyección del antakarana, que también es un hilo de Luz. Se evidencia
que ese trabajo (por ser un esfuerzo) evocará una respuesta …
Estos
comentarios del Maestro Tibetano, expresan el interés e importancia que
la Jerarquía Planetaria da a este tipo de trabajo esotérico.
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