Abrid los ojos hacia vosotros mismos y mirad en el infinito del espacio y el tiempo. Oireis que alli vuelven a resonar el canto de los astros, la voz de los numeros y la armonia de las esferas. Cada sol es un pensamiento de dios y cada planeta una forma de ese pensamiento, y es para conocer el pensamiento divino que vosotras almas descendereis y remontareis penosamente el camino de los siete planetas y de los siete cielos suyos. HERMES TRISMEGISTO


Lo que la oruga ve como el final de la vida, el maestro lo llama una mariposa. RICHARD BACH

DEDICATORIA

Allí, donde habitan las mariposas, lo hacen tambien las hadas y los angeles, la verdad y la ilusion, la alegria, el amor, la dulzura y la fantasia; los mas bellos sueños y la esperanza.

Es el lugar donde los rios son de miel y las montañas de plata y diamantes; donde los seres alados bailan moviendose al ritmo de la musica de George Harrison y el aroma del Padmini; donde puedo descansar en grandes almohadones de plumas tejidos con hilos de seda y oro. Es mi refugio, y el de muchos que sueñan encontrarlo, sin saber aún que son mariposas.

Este blog esta dedicado a todos ellos y ojala puedan disfrutarlo como parte de su camino hacia el lugar donde habitaron o habitaran algun dia


Parameshwary
Enero 2009


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los cuatro acuerdos de la sabiduria Maya

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Secretos Parameshwary

jueves, 22 de junio de 2017

El verdadero camino hacia la luz se encuentra dentro de cada uno


cienciacosmica.net
 

Quien comprende que estar aquí en este plano no es más que una maravillosa oportunidad de aprendizaje, ya se encuentra en el camino, y este tiene como propósito fundamental que cada ser humano descubra quien Es.
No obstante, cuando lo anterior no ha tenido lugar, es decir, cuando no se ha adquirido una vasta comprensión de los misterios de la vida con sus infinitas posibilidades y enseñanzas, el individuo está muy lejos de liberarse y está en realidad, creando nuevos conceptos, expectativas, sacando sus propias conclusiones entre lo que realmente es y lo poco que sabe de su identidad profunda y en consecuencia dando pasos basados en una identidad incompleta, esa que en realidad, fabricó su mente.
El ser humano ha desarrollado, por el paso de la Tierra muchos caminos, pero es realmente importante comprender que, en cada paso que da, se encuentra con una infinidad de alternativas que le presenta la vida, algunas que no le llevaran a profundizar dentro de sí mismo y otras que si le permitirán abrir la mente y el corazón, siempre y cuando comprenda cada una de las señales que desde lo alto le llegan, porque es de la única forma que aprende, entonces se forma la senda principal que la Vida ha preparado para brindar al individuo, el conocimiento que, amparado por el amor, constituye la semilla de la sabiduría verdadera.
Es necesario aprender a identificar aquello que lleva a progresar, crecer interiormente y alcanzar algo trascendental, pues existe realmente lo único que debemos conocer para avanzar en este sistema de cosas, y es sencillamente aquello que surge del Amor. Sólo el Amor que está más allá de las palabras llega a iluminar al hombre en la Tierra como base principal. Sin embargo, el amor se ha transformado en un concepto que se ha alejado de su verdadera definición, y tiende a relacionarse equivocadamente con las emociones, desconociendo que amar es la forma natural, en que la realidad se cohesiona con el existir, que le da base y sustenta la creación universal.
Quien encuentra en su propia naturaleza todo aquello que necesita saber, comenzará una etapa en la cual lograra dejar de etiquetar, nombrar o clasificar las situaciones de la vida y las transformara en material cargado de verdades universales que aprovechara para recuperar su poder, debido a que no hallará formas de conceptualizar la totalidad de lo que existe, porque encontrará en sí mismo un reflejo de todo cuanto llama realidad y no podrá definir la Unidad Absoluta.
Es más meritorio que el hombre conozca antes que nada su propio corazón, que la acumulación de saberes basados en conceptos, sin haber encontrado primero en sus propias profundidades aquello que lo separa de su propia esencia y de todo lo que lo condiciona a estar encadenado y a permanecer atrapado en sus apreciadas oscuridades de la que no es consciente. Es más valioso que compruebe primero a través del conocimiento de su propio Ser que mora en el interior, antes que suponga y de por cierto, aquello que aún no conoce, al procurar intelectualizar lo que recibe desde afuera, sin abrir la puerta donde entra la Luz lo que lo guía.
En realidad, no hay nada afuera que pueda ser Verdad y que se denomine espiritualidad autentica, que aquella luz que se ha descubierto dentro, como primer paso.
En este peregrinar se puede acceder a grandes conocimientos de forma externa, complejos esquemas sobre el funcionamiento de las cosas y sobre cómo se debe tener contacto con lo divino, pero si no se ha experimentado o comprobado internamente con plena responsabilidad y disciplina, lo que se “aprende” puede no ser exacto.
Aceptar lo que percibimos a través de los sentidos, sin estar preparados para usar antes el tamiz indispensable que brinda el haber recorrido sin temor, el camino del aprendizaje interior verdadero del amor, que se enseña desde el Interno, no quiere decir que ya se encuentra en la senda.
No será posible cambiar la luz interna que resplandece, por los brillos que surgen de las mentes, antes de estar preparado para aceptar siempre y cuando sea cada uno su propio maestro del discernimiento. Esto es, saber cuándo algo resuena en el interior, y no confundirlo con algo que en realidad, resuena en la mente, que es en definitiva, lo que se asocia con el sistema de conceptos e ideas.
Por lo tanto, el único sendero es el Amor y el maestro está en cada corazón, así mismo la enseñanza está dentro de él, en la medida que la voluntad permita ir despejando el camino del despertar. Entonces poco a poco se logrará acceder a la infinita sabiduría que se halla en las profundidades de cada Ser, en la cual, ante todo, es necesario saber que lo que llega por medios exteriores, son instrucciones que complementan o desvían la luz.
Manifestar obediencia al Ser Interno y establecer comunicación con los mundos superiores permite acceder a la sabiduría que, se obtiene con el propio trabajo interno primero, desde sus propias raíces, y no desde otros. En determinadas circunstancias es bueno el saber escuchar y guardar conocimientos externos, pero no hay que dudar nunca que la Verdad Universal es mucho más armoniosa que cualquier tipo de enseñanza humana y, por lo tanto, ha dotado de un corazón donde se ha depositado aquello que, dado el momento, permitirá acceder a la verdad que se oculta en algo tan simple y a la vez tan grandioso como cuando en el amanecer emerge el astro sol.
Las respuestas y el camino espiritual están dentro de cada Ser

Por Marisol Garrido

La perla de hoy

Mente sana

miércoles, 21 de junio de 2017

Domenico Beccafumi: Inicios del manierismo en la Escuela de Siena

Trianarts."/
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Domenico Beccafumi

Domenico di Giacomo di Pace Beccafumi, conocido como Domenico Beccafumi, nació en Montaperti, Asciano, provincia de Siena en 1486.
Pintor, escultor, dibujante, iluminador y grabador, fue uno de los primeros y más notables exponentes del manieriesmo en La Toscana.

Según la biografía de Giorgio Vasari, Beccafumi, también conocido como Mecherino, fue hijo de un humilde granjero, que pudo contar con el apoyo de un rico mecenas, Lorenzo Beccafumi, que era el patrón de su padre, y de quien Domenico tomó su nombre y que sufragaría su formación en Siena.

En su pintura más temprana es apreciable la fuerte influencia de los pintores florentinos: Fra Bartolommeo y Mariotto Albertinelli, se sabe que así mismo se interesó por los avances de los pintores contemporáneos suyos, como Filippino Lippi, Piero di Cosimo, Il Perugino, Luca Signorelli y Sodoma.

De 1510 a 1512 residió en Roma, donde estudió la pintura de los maestros Rafael Sanzio, Michelangelo Buonarotti y Baldassare Peruzzi.

Volvió a Siena donde vivió y trabajó el resto de su vida, a excepción de un segundo viaje que realizó a Roma en 1519, en el que profundizó en el estudio de los clásicos que se encontraban en el Vaticano, observa con detalle la Capilla Sixtina, que le serviría de inspiración profunda para su segunda etapa muy cercana al manierismo. Permaneció también durante una corta estancia en Génova.

Desarrolló pronto un estilo muy personal, fácilmente identificable gracias a sus juegos lumínicos que jugaron un papel fundamental en su obra. Por otra parte logró dotar a su escenas de una gran tensión tanto en la composición como en lo emocional, características que pueden ser tomadas como un anticipo del manierismo que legaría pocos años después.

Finalizando la década de 1520 fue nombrado pintor oficial de la República de Siena, lo que le proporcionó un gran numero de encargos por parte de iglesias de la ciudad. Las más notables y conocidas son las que realizó en la Sala del Consistorio en el Palazzo Publico, entre ellos los frescos denominados “Alegoría de La Justicia” y “Decapitación de Cassius” .

En su etapa más madura, se dedicó fundamentalmente a la escultura, trabajó sobre todo el bronce, en 1548 realizó una serie de ángeles para la catedral de Siena.
También son suyos una serie de 35 mosaicos para el pavimento del Duomo de Siena entre 1517 y 1546, que trabajó con planchas con cobre y madera.
Murió en Siena, el 18 de mayo de 1551.
El Museo Thyssen Bornemisza de Madrid alberga una magnifica Madonna de vibrante colorido.

*Entrada publicada el 17 de enero de 2014. Ha sido actualizaday ampliada el 18 de mayo de 2017.

LAS MEJORES PERSONAS LLEGAN SIN QUE LAS BUSQUES

consejosdelconejo.com

A veces, las mejores personas, las más bonitas, aparecen de improviso y sin que uno las busque. Llegan para plantar flores en el jardín de nuestros días tristes, están ahí para ser el eco de nuestras risas, el imán de nuestras complicidades, de nuestras aficiones y pasiones. Son ese faro que nunca se apaga, sin contradicciones, sin presiones ni dobles fondos.
Los neuropsicólogos nos recuerdan a menudo que nuestro cerebro está programado para llevar a cabo conductas pro-sociales. Acciones como el altruismo, la ayuda al prójimo o el acto de conferir apoyo son realidades que genéticamente consideramos como significativas e importantes porque garantizan, al fin y al cabo, la supervivencia de nuestra especie.
Sin embargo, y aquí llega sin duda la mayor disonancia o ironía de la humanidad, en ocasiones actuamos como auténticos depredadores de nuestros propios semejantes. No nos referimos únicamente a esas conductas más extremas que encabezan los titulares de las noticias del día a día, hablamos ante todo de esas acciones tan comunes que todos hemos vivido en alguna ocasión y de las que se desprende aquello tan clásico de “deseo que seas feliz, pero no más que yo”.
A veces el altruismo tiene intereses soterrados, lo sabemos bien. Otras veces las personas nos fallan, también lo sabemos. Quizá por que el tiempo nos cambia o porque poco a poco las máscaras caen y descubrimos que detrás de esa armadura que tanto nos fascinó al principio no hay más que un ser lleno de vacíos, de múltiples limitaciones y egoísmos insondables.
A pesar de todo, entre nuestra rica y compleja fauna social hay personas que no solo valen la pena: valen la alegría. Encontrarlas es un arte basado siempre en lo casual, pero encierra también algunas dimensiones que vale la pena abordar.

Las buenas personas están ahí, solo hay que saber verlas.

¿Qué rasgos tienen esos hombres y esas mujeres capaces de mejorar nuestras vidas? ¿Cómo son, en esencia, las buenas personas? Bien, sabemos que es muy común usar en nuestro día a día la recurrida frase de “mi compañero de trabajo es mala persona” o “mi hermana es muy buena persona”. Este tipo de definiciones tan reduccionistas no siempre son adecuadas, porque la naturaleza humana es mucho más compleja que estos términos tan absolutos.
La mayoría de nosotros estamos en un continuo, ahí donde en ocasiones podemos actuar de forma más o menos acertada; donde se nos puede juzgar a la ligera como “malas personas” solo porque no actuamos como los demás quieren o esperan. No obstante, eso sí, existen una serie de factores o dimensiones clave que pueden definir a esos perfiles más nobles y que en última instancia sí representan ese ideal de bondad que todos tenemos en mente.
Ser bueno significa, por encima de todo, falta de egocentrismo. Significa una identificación con los semejanter, sentir compasión, actuar con desinterés y disponer de esa empatía que acoge, que confiere un apoyo sabio y una cercanía auténtica. A su vez, la buena persona es también aquella capaz de ver más allá de la superficie, más allá de la simple apariencia.
Por otro lado, y no menos importante, existe un factor que no podemos descuidar: esas personas mágicas llegarán a nuestras vidas solo si nosotros somos receptivos. Lo harán si somos capaces de verlas, de apreciar su influjo, su arte, su poder natural de conexión. Los expertos en conducta social nos revelan que las personas hemos llegado a un punto donde nos fijamos más en las malas cualidades que en las buenas.
Ese sesgo de negatividad viene propiciado en ocasiones por el propio malestar, por la propia frustración o incluso por el recuerdo de nuestras relaciones fallidas o desengaños. Nos volvemos desconfiados, y cuando la desconfianza flota en nuestra mirada y anida en el corazón, será muy difícil vislumbrar la luz cálida de esas presencias que de verdad, merecen la pena ser incluidas en nuestra vida.

Técnicas para identificar a las personas que valen la pena (y la alegría)

Todos, en nuestro día a día, hacemos rápidas lecturas sobre las personas que nos envuelven. El doctor Rick Hanson, conocido neuropsicólogo e investigador empedernido sobre la “ciencia de la felicidad”, nos explica que para lograr conectar con mayor profundidad con nuestros semejantes y percibir así esa nobleza innata que muchos esconden en su interior, es necesario que nos detengamos, que bajemos el ritmo y que seamos capaces de leer las intenciones positivas y esa empatía auténtica que tienen las personas más especiales.
A continuación, te damos unas claves sencillas que pueden ayudarte a hacer esa lectura:
  • El lenguaje no verbal: la empatía se reconoce muchas veces por ese rostro y esos ojos que no solo miran, sino que observan, atienden y saben conectar haciéndonos sentir cómodos, seguros y valorados.
  • El segundo aspecto es sin duda la propia intuición. Nuestra voz interior es quien debe guiarnos siempre en ese camino de descubrimientos. Es ella quien contiene la esencia de nuestra personalidad, la sabiduría de nuestras experiencias pasadas y ese sexto sentido que nos invita a conectar con ciertas personas evitando a otras. No dudes en escuchar esa voz interna.
  • La energía emocional. Esta dimensión es tan curiosa como intensa, pero aún así, es necesario identificarla en nosotros y analizarla. Hay personas que nos generan un tipo determinado de carga emocional a través de su tono de voz, de su mirada, de sus sonrisas, del modo en que nos comunica…
Esa sensación o energía emocional que generan en nosotros algunas personas es algo que debemos atender y descifrar (¿me hace sentir cómodo? ¿me ofrece calma y armonía? ¿puedo confiar de verdad en él/ella?…). En ocasiones, esa conexión es inmediata, otras veces esa atracción tiene otro ritmo: es más pausada, más lenta pero igualmente intensa Es como un interesante tesoro que vamos descubriendo cada día y que por lo general, suele darse sobre todo en las personalidades introvertidas.
Sea como sea, esas personas especiales que hacen nuestra vida más hermosa, interesante y especial, son regalos que todos merecemos y que, por encima de todo, estamos obligados a cuidar. Hagámoslo entonces, demos siempre la mejor versión de nosotros mismos a esos seres especiales que dan luz a nuestro día a día.
“A los grandes corazones ninguna ingratitud lo cierra, ningún desprecio lo cansa”
-Valeria Sabater-

La perla de hoy

buda

martes, 20 de junio de 2017

Maestros del retrato: El rococó Jean Ranc


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Jean Ranc

Nació en Montpellier, Francia, el 28 de enero de 1674.
Fue uno de los más importantes retratistas del rococó francés que realizó casi toda su carrera como pintor de corte de los reyes Luis XV de Francia y de Felipe V de España.
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Se formó inicialmente en el taller de su padre, el pintor Antoine Ranc.
Más tarde marchó a París donde continuó su aprendizaje con el retratista Hyacinthe Rigaud, del que posteriormente sería ayudante.
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En 1703 ingresó en la Real Academia de Pintura y de Escultura, de la que a partir de 1707, fue académico en la disciplina del retrato.
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Gracias a la protección de Rigaud, pudo abrirse camino en la corte, pintando varios retratos de la familia real francesa, entre ellos el de Luis XV, en 1718, actualmente albergado en el Castillo de Versalles.
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Llevó a cabo algunas obras de temas alegóricos y mitológicos, entre ellos: “Vertumno y Pomona”, que se puede ver en el Musée Fabre de Montpellier; esta pintura está considerada como arquetipo de la belleza barroca en el siglo XVIII, pudo haber inspirado alguno de los cartones para tapices de Francisco de Goya, como “El quitasol”.
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En 1722 fue reclamado por el rey Felipe V de España, viajó a Madrid, donde pintó varios retratos de la familia real española.
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Así mismo se le encargó retratar a algunos miembros de la familia real portuguesa, en una visita a Lisboa que se produjo entre 1729 y 1730.
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A su vuelta realizó trabajos de decoración en el antiguo Alcázar de Madrid, perdidos en el incendio de 1734.
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De las obras que realizó en Madrid, la mayor parte y quizá las mejores de su carrera, actualmente se exhiben en el Museo del Prado.
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De las albergadas en el Prado sobresale “La familia de Felipe V”, pintada hacia 1723, que le fueron encargados por el rey los retratos oficiales.
 photo 780 Jean Ranc - La familia de Felipe V-1723-MPrado_zpsazvmcywt.jpg
En este retrato de familia, escena poco usual entre los pintores españoles, podemos ver a los reyes rodeados por sus hijos, en de un salón ficticio o en una sala del Alcázar.
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Del cuadro original sólo se conserva una copia en pequeño formato ya que el original se quemó en el incendio del Alcázar.
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Entre representa a la Victoria, al estilo de Pedro Pablo Rubens y por Diego Velázquez, y el de su esposa Isabel de Farnesio.
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Pintó también a los futuros reyes Fernando VI y Carlos III, siguiendo el concepto de retrato infantil de la primera mitad del siglo, en el que los niños aparecen con apariencia y ropa casi como de adultos.
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“El pintor representa a los dos hermanastros en su calidad de infantes, ricamente ataviados y ostentando distinciones propias de su posición jerárquica. Mientras que el futuro Fernando VI aparece ante un paisaje ajardinado con escalinata y con una fuente,
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Trabajó con una técnica precisa y exacta, frecuentemente excesiva,que le hizo perder la espontaneidad de las figuras.
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Mantuvo serias disputas con el pintor, también de corte, Michel-Ange Houasse, ambos sentían celos artísticos y el mismo deseo de sobresalir en la Corte.
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El citado incendio del Alcázar, en la Navidad 1734, y que destruyó por completo la que fuera residencia de los Austrias, se inició en la habitación de Ranc, que tenía problemas de visión.
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El solar en el que se asentaba el Alcázar se construyó el actual Palacio Real de Madrid.
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Seis meses después del incendio, sumido en una fuerte depresión, murió en Madrid, el 1 de julio de 1735.
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Trianarts.

Misterios sin Resolver que Nadie Puede Explicar

Facebook:( https://goo.gl/9ZoyQS) Pocas historias tienen el poder de captar nuestra atención, más-que aquellas que permanecen sin resolver. Pruebas que no tienen sentido, casos que llevan al límite nuestra comprensión o crípticos escondidos en el arte son algunos ejemplos de nuestra atracción hacia lo desconocido. En la historia podemos encontrar enigmas que todavía hoy siguen confundiéndonos y estos son algunos de ellos…

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