Nació el 15 de diciembre de 1919 en Rotterdam, Holanda donde estudió
pintura y dibujo clásico, siendo un prodigio desde temprana edad.
La etapa final de sus vida la vivió en las regiones montañosas de Francia.
Compartió su vida con dos mujeres de gran talento: En primer lugar, en
Holanda, con Diana Vandenberg y, más tarde en Francia, con Ellen Lorien.
Su talento para el dibujo se manifestó a temprana edad, razón por la
cual fue admitido excepcionalmente desde muy joven - a la edad de
catorce años- en la Real Academia de Bellas Artes de La Haya.
En sus obras se refleja su conocimiento en temas herméticos, místicos y
espirituales, así como su crecimiento y evolución en este aspecto. Un
tio abuelo suyo, fue quien le enseñó el conocimiento de la naturaleza,
la biología y también de la magia y el esoterismo.
En 1945, con Europa envuelta en la guerra, él sufre una tragedia
personal, cuando una bomba destruyó todas las obras que había realizado
hasta ese momento - cerca de 400 pinturas y 1000 dibujos. En lugar de
sentirse deprimido y derrotado, este trágico suceso le inspiró para
empezar de nuevo.
Después de mudarse a Francia, comienza a advertirse en sus obras su
crecimiento espiritual. Se aleja del Hermetismo que las caracterizaba,
abrazando una visión más panteísta del mundo.
En sus obras posteriores, nos encontramos con una fascinación por la
naturaleza y detalles de las maravillosas vistas de los paisajes
alpinos. Abundan los elfos, los elementales, las ninfas del mar, las
hadas de los bosques y seres mitológicos.
Admiraba profundamente a autores clásicos como Leonardo da Vinci.
En 1974 realiza por encargo la serie de las 12 láminas del zodíaco, para
un anuario astrológico. Este trabajo resulto a la postre ser uno de los
mas conocidos popularmente, siendo el mejor y único trabajo sobre
simbología astrológica que nos ha llegado de él. La belleza, el
colorido, el significado, el ordenamiento y los detalles de su obra no
tienen comparación. La técnica de Johfra constituye un estímulo
primordial para aquellos espíritus sedientos e inquietos que quieran
embriagarse con imágenes cuyo contenido tan rico en simbolismo
astrológico no tiene límites.
La escuela pictórica que fundó se denominó Meta-realismo, porque su
búsqueda se centra en plasmar con un profundo sentido estético, las
grandes verdades espirituales, teniendo ineludiblemente que recurrir
para ello, a la inclusión de una rica simbología hermética.
El Meta-realismo de Johfra sintetiza magistralmente los fundamentos de la alquimia, la Kabalah, la gnosis y el tarot.
En su tiempo, el reconocimiento de su trabajo fue haciéndose cada vez más notorio.
Hasta que ahora, Johfra ha sido reconocido mundialmente, sobre todo como pintor de temas esotéricos.
Su asociación con otros pintores de su misma línea artística,
denominados los siete pintores Meta-realista y su serie de doce signos
del zodiaco le valió el reconocimiento como maestro en pintura
hermética, no sólo en su Holanda natal, sino también en todo el mundo.
En la mañana del 6 de noviembre de 1998, a los 78 años de edad, Johfra
Bosschart desencarnó, legando una basta, prolífica y maravillosa obra
pictórica, repleta de remembranzas esotéricas.
Desde su muerte en 1998, muchas de sus obras desconocidas y una buena
muestra de sus escritos han sido reunidos y publicados por primera vez.
El primero de ellos, su autobiografía Symphonie Fantastique, apareció en
1998. Luego, en octubre de 2001, una retrospectiva importante de la
vida se llevó a cabo en el Museo Westfries en Hoorn, Holanda (con un
discurso de apertura del profesor Ernst Fuchs).
Al mismo tiempo, una monografía de gran cantidad de trabajo de su vida
se puso en marcha: Johfra: Mayores Luces y Sombras más Oscuras.
Por obvios motivos, no podemos mas que compartir una pequeña muestra de
sus obras, pero que demuestran claramente el talento y el conocimiento
esotérico de este genial pintor.
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