Abrid los ojos hacia vosotros mismos y mirad en el infinito del espacio y el tiempo. Oireis que alli vuelven a resonar el canto de los astros, la voz de los numeros y la armonia de las esferas. Cada sol es un pensamiento de dios y cada planeta una forma de ese pensamiento, y es para conocer el pensamiento divino que vosotras almas descendereis y remontareis penosamente el camino de los siete planetas y de los siete cielos suyos. HERMES TRISMEGISTO


Lo que la oruga ve como el final de la vida, el maestro lo llama una mariposa. RICHARD BACH

DEDICATORIA

Allí, donde habitan las mariposas, lo hacen tambien las hadas y los angeles, la verdad y la ilusion, la alegria, el amor, la dulzura y la fantasia; los mas bellos sueños y la esperanza.

Es el lugar donde los rios son de miel y las montañas de plata y diamantes; donde los seres alados bailan moviendose al ritmo de la musica de George Harrison y el aroma del Padmini; donde puedo descansar en grandes almohadones de plumas tejidos con hilos de seda y oro. Es mi refugio, y el de muchos que sueñan encontrarlo, sin saber aún que son mariposas.

Este blog esta dedicado a todos ellos y ojala puedan disfrutarlo como parte de su camino hacia el lugar donde habitaron o habitaran algun dia


Parameshwary
Enero 2009


Visit - Stop secretS -



.





los cuatro acuerdos de la sabiduria Maya

Los cuatro acuerdos de la sabiduria maya
View more documents from Fundacion Soliris

hada mariposas

hada mariposas

Secretos Parameshwary

sábado, 15 de noviembre de 2014

LA PESADEZ DEL EGO.

http://semillassolares.blogspot.com.es

Después de muchos años comprometidos con nuestro proceso de crecimiento personal nos damos cuenta de que ciertamente hemos cambiado, nos vamos “depurando”, aunque también nos sorprende e impacienta ver cuánto nos cuesta terminar de integrar todo lo que sabemos y hemos oído en infinidad de ocasiones.

¿Cómo es que repetimos una y otra vez y avanzamos tan lentamente en nuestro camino hacia el despertar?

¿Cómo es que después de años de meditación, Yoga y talleres de todo tipo sigamos en muchas ocasiones dormidos, hipnotizados con la misma cháchara mental, enredados en los mismos dramas y conflictos que sólo nos generan sufrimiento?
Me refiero a nuestro ego o personalidad, a la estructura mental de control y estrategia de supervivencia, ese sistema de defensas que nos proporciona seguridad pero que a la vez limita y condiciona nuestras experiencias en gran medida.
En efecto, una vez que empezamos a no identificarnos con nuestra personalidad tomamos conciencia de esas limitaciones, a ver lo repetitivo que es nuestro repertorio de emociones, pensamientos, actitudes, formas de relacionarnos y posicionarnos.
Por más comprometidos que estemos con nuestro proceso y nuestra práctica espiritual hay muchos momentos en los que nos “pillamos” en ensoñaciones, contándonos los mismos diálogos y películas de siempre, instalados en nuestras fijaciones o estados emocionales favoritos (miedo, comparación, indolencia, avidez, rigidez, superficialidad…), jugando el mismo juego con el mismo disfraz y la misma máscara que pareciera se nos ha quedado adheridos a la piel. 
Cuando comenzamos a ver con claridad, conocemos y reconocemos esos rasgos característicos de nuestra personalidad que se repiten una y otra vez, algunos son los pilares y vigas maestras, otros los ladrillos y el cemento que conforman el armazón de nuestra coraza… al darnos cuenta una y otra vez sin juzgarnos, con paciencia y perseverancia, entonces esa estructura empieza a perder solidez y se va haciendo más liviana.
Cuando ponemos en práctica el silencio interior y nos instalamos en el aquí y ahora actuamos con frescura y libertad, desde un espacio nuevo, de una forma nueva.
Afortunadamente, tenemos muchas experiencias que nos recuerdan que podemos vivir desde ese lugar esencial, profundo e íntimo.
Y para ello, como decía un maestro zen solo hay un camino: “Atención. Atención. Atención.”
Y sin embargo, seguimos regodeándonos en antiguos esquemas mentales y emocionales, pareciera que nos encantan las canciones de amor quejosas y dependientes. 
Las malas hierbas crecen y se extienden si no somos conscientes de cada momento, si no cortamos de raíz y limpiamos una y otra vez de nuestra mente esas formas de pensar. 
Cambiar el chip, la programación, cambiar la perspectiva. 
Es necesario ver, soltar y abandonar el mundo ilusorio de los mecanismos del ego,  vaciarnos de conceptos, juicios, prejuicios, expectativas, esperanzas, deseos y temores. 
Vivir cada momento despiertos, presentes y conscientes. 
Y así la coraza de la personalidad se va haciendo más y más transparente, se va disolviendo y se vuelve sutil.
Aparece un corazón abierto, luminoso, sereno, amoroso y compasivo como una gema hermosamente tallada, transparente, traslúcida.
Lo cierto es que muchos sabemos que no hemos de identificarnos con la mente, seguimos enganchados a los pensamientos, nos dejamos llevar por ellos. 
No ponemos en práctica lo aprendido, seguimos posicionados en la teoría. 
Nos cuesta estar presentes en cada sagrado instante de nuestras vidas.
Ahora bien, no olvidemos que exigirnos y buscar la perfección son otras facetas del ego, y somos seres humanos. 
Pero siempre es buen momento para desprendernos de viejos andamios, estructuras y rejas para que nuestra mente se vaya transformando en un iluminado y ligero hogar. 
La sabiduría está en el equilibrio, ni pasarnos ni quedarnos cortos, ni apegarnos ni rechazar, aceptando humildemente lo que es
Permanecer serenos, felices, agradecidos y conectados a nuestro corazón, conscientes de cada paso del viaje, fluyendo en el aqui y ahora.
¿Sientes ahora la levedad del Ser?
Fragmentos del artículo de A. Belart.

No hay comentarios:

Seguidores

contador
CURRENT MOON

Datos personales

mariposas